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domingo, 14 de diciembre de 2014
sábado, 9 de noviembre de 2013
domingo, 1 de septiembre de 2013
miércoles, 14 de agosto de 2013
domingo, 11 de agosto de 2013
viernes, 12 de julio de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
jueves, 18 de abril de 2013
lunes, 25 de marzo de 2013
De C. a F.
Siempre olvido que el viaje en tren de C. a F. es tan bonito que casi dan ganas de llorar.
Cualquiera es capaz de abstraerse y sentir el paso de los años sobre todas esas tierras, intuír todo lo que ha moldeado la vida aquí.
El viaje siempre significa reencuentro, y mis sentimientos, que podían parecerme terriblemente banales hasta ese momento, de repente tienen validez, y me honra como ser humano buscar la manera de sentirme mejor.
Mis sentimientos tienen ese punto de legendario, de saber que llevan generaciones en mi familia, y recupero la esperanza de resolver los problemas y conservar lo que me hace feliz.
Todo porque el cielo y las nubes, los campos, los bosques, las rías, los barcos, la niebla saliendo de los montes, la luz, tan extraña, tan nítida, las iglesias y los cementerios... parecen tener un significado diferente si se ven desde el tren.
Es posible ver pasar de largo muchas vidas, y sentirse muy pequeño y muy tranquilo al mismo tiempo.
Creo que es lo mejor que puedo hacer por mí misma, viajar en tren, ponerme en contexto, y devolver a mis pensamientos el tamaño que realmente deberían tener.
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domingo, 24 de febrero de 2013
"We like companionship, see, but we can't stand to be around other people for very long. So we get ourselves lost, come back for a while, then get the hell out again."
"Some people feel like they don't deserve love.
They walk away quietly into empty spaces,
trying to close the gaps of the past".
- Jon Krakauer, Into the Wild.
lunes, 29 de octubre de 2012
martes, 21 de agosto de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
La sal de la tierra
Digamos que la perfección no es mi fuerte. Pero (¡maldita sea! ¡Mal-di-ta sea!) haces que quiera que lo sea.
Y puedo estar pensando en ti durante horas y de repente darme cuenta de que son casi las tres de la mañana, y, ¿quién sabe? Igual podría considerarse una buena idea dormir.
Pero entonces es cuando empieza lo bueno. Porque mi mente enciende el aleatorio para la lista de pistas "Tú durmiendo", y entonces ya sé que no dormiré hasta que la batería se me acabe, y repasaré todos y cada uno de esos momentos y los haré de nuevo reales en mi mente hasta convencerme de que estás conmigo en la habitación... podría estirar el brazo y pincharte en la barriga sin problema.
Pero claro, ahí no estás tú, ahí está la pared.
Y te diré otra cosa, pincharle la barriga a la pared duele.
Ahora en serio, tengo bastante suerte de que no te moleste mi falta de perfección. Casi no te fijas en esos detalles que a mí tanto me sacan de quicio, y creo que esa es otra de las razones por las que te quiero. No porque soportes mis cosas insoportables, si no porque todo lo ves con ojos amables, y parece como si realmente te costara ver lo malo... tendría miedo de que me estuvieras idealizando a lo grande si no fuera porque todo lo ves igual.
Simplemente eres un alma de esas que sonríen todo el tiempo. Un alma nómada sin preocupaciones.
No sabes cuánto lo admiro.
Pasa el tiempo y sigue sin dejar de fascinarme como tiras de mí hacia arriba cuando debes o me devuelves a la realidad cuando me estoy taladrando el cerebro a mí misma sin piedad. No digo que no fuera capaz de mantenerme en la cordura sin ti, pero, ¡pardiez! hay que ver qué fácil me lo pones.
Eres la sal de mi tierra. A todo le das otra percepción: otro sabor, otros colores cuando la luz pasa a través de ti, otro olor (porque mi hermano, cuando era pequeño-pequeño, aseguraba que podía oler la cantidad de sal que llevaba la comida).
Con un poco más de tiempo que me des, ya seré capaz de mirar el mundo con ojos bondadosos como los tuyos, y seré otra alma de esas que sonríen sin parar.
El mundo no tiene prisa por vernos correr de un lado a otro. Lo tenemos ahí para siempre. Se conforma conque se hayan cruzado las estelas de los aviones, todo lo demás pasará, tarde o temprano, pero pasará. Puedo esperar eternamente por un poquito más de sal.
Fordi jeg elsker deg!
*
miércoles, 2 de noviembre de 2011
De elskende som lurte dødens tjener
Los caminos que tomo últimamente están siempre llenos de niebla, y cubiertos de hojas naranjas, amarillas, rojas y marrones. Aunque sea de día, la gente que pasa por los caminos lleva farolillos para no perderse, me recuerdan al desgraciado Diógenes que hace ya meses que no vuelve por su tinaja.
Caminando por una carretera recta, apareció una figura oscura e inmóvil ante mí. Me acerqué con cuidado, y respiré aliviada al comprobar que solo se trataba de una gran roca. Me di cuenta de que había runas inscritas al tiempo que la niebla se hizo más densa y comenzó a empaparme.Un farolillo se acercó hasta donde estaba, y su dueña, una niña de unos diez años y largas trenzas doradas, se paró a observar la piedra junto a mí.
-Es una hermosa historia- dijo, al cabo de unos minutos. Por su manera de hablar y de mirarme me percaté de que no era humana, y ciertamente no tan joven como aparentaba su disfraz.
-Las runas son hermosas, pero no sé descifrarlas- dije despacio, con el corazón latiendo fuerte.
Los ojos de la niña brillaron.
-Te las leeré- sugirió. Asentí, consciente de lo peligroso que es tanto aceptar como rechazar el ofrecimiento de una criatura del bosque.
-Es parte de una historia que tiene muchos nombres, pero se conoce como "historien om draugar og huldra", la historia del draugar y de la huldra.
Cuentan que un día un hombre despertó en el medio del bosque convertido en draugar. Su cuerpo parecía humano, pero era azul oscuro y tan pesado que tardaba horas en moverse. Tenía un apetito voraz por todo lo que había a su alrededor, pájaros, ciervos, incluso troncos de los árboles y hasta rocas. Cuando captó su propio olor se dio cuenta también de no respiraba y su corazón no latía. Pero, como todos saben, los draugar no están muertos del todo. Esto le hizo pensar durante horas sentado en el suelo del bosque, bajo la lluvia, pero inútilmente, porque no recordaba quién era ni cómo había muerto.
Ante él se apareció una figura hecha de sombras, con una gran sonrisa de dientes afilados, que lo saludó cálidamente. Si el draugar hubiera sido un hombre, hubiera recordado todas las historias que sus padres le contaron, pero el draugar no tenía memoria y se confió al espíritu de sombras. Éste le dijo que su cuerpo de hombre estaba en algún lugar del bosque, y que para volver a vivir debía encontrarlo y averiguar su nombre. Pero había una criatura malvada guardando su cuerpo, la misma criatura que lo había matado.
El draugar en seguida sintió odio hacia su asesino y preguntó al espíritu donde podía encontrarlo. El espíritu sonrió y lo llevó a través de las rocas a un claro en el bosque.
"No dejes que hable, es una criatura que te hipnotizará y te hará su siervo. Aunque lo parezca, no tiene sentimientos. Recuerda, debes preguntarle tu nombre, y si deseas su muerte, la única manera de conseguirlo es quemándola en una hoguera."
El draugar esperó durante dos días y dos noches, y al tercer amanecer apareció su asesino.
Se trataba de una bella mujer desnuda de pelo claro largo y enredado, y ojos verdes.
El draugar estaba confuso, y sin saber porqué, sintió amor por la mujer y deseos de poseerla. Pero entonces la mujer se dio la vuelta, mostrando una larga cola de vaca y un enorme agujero en su espalda, con aspecto de un tronco de árbol vacío. Se trataba de una huldra, una criatura astuta y maligna de los bosques que rapta a hombres y mujeres para llevarlos al inframundo.
Recordando las palabras del espíritu de sombras, el draugar intentó atrapar a la huldra, pero ella ya se había percatado del hedor a muerte, y rápidamente ató una cadena de hiedras alrededor de su cuello. No contestó a las preguntas del draugar, a pesar de las amenazas o las súplicas.
Lo arrastró con una fuerza sobrehumana por los bosques durante años.
Parecía que buscaba algo. Hablaba con los árboles más antiguos y las cascadas más puras, les susurraba durante mucho tiempo, hasta que al final extraía una pequeña bola de luz que inmediatamente guardaba en el gran agujero de su espalda.
La huldra nunca hablaba al draugar, y si lo miraba se le llenaban los ojos de lágrimas, con lo que a él le parecía imposible lo que había dicho el espíritu de las sombrar sobre la maldad de su captora.
Un día, se encontraron un ciervo blanco que brillaba con la lluvia. Ante el poder que el ciervo manifestaba, la huldra se tiró al suelo suplicando entre lágrimas en una lengua desconocida. El ciervo escuchaba sin decir nada, y finalmente alzó la mirada al cielo, abrió la boca, y de ella salió una gran esfera de luz brillante.
Cuando la huldra iba a cogerla, apareció de la nada el espíritu de las sombras, y se la arrebató. Al querer recuperarla, la huldra soltó sin querer la cadena de hiedras, liberando al draugar. Éste, en vez de huír o matar a la huldra, sujetó al espíritu de sombras por el cuello, pues a lo largo del tiempo había pasado a enamorarse de su captora.
Solo los draugar pueden mandar a las sombras al inframundo para siempre, así que apretó sus manos alrededor del cuello hasta que se convirtió en humo, y solo quedo la bola de luz.
La huldra sacó del agujero de su espalda las cientos de perlas de luz que había recolectado a lo largo de diez años, y luego un gran bulto de pieles de zorro que no parecía que hubiera cabido dentro del hueco del tronco.
Cuando la huldra separó las telas, el draugar ahogó un grito al verse a sí mismo: era su cuerpo humano.
La huldra hizo que el cuerpo tragara todas las perlas de luz una a una, y el draugar fue aspirado hasta hacerse uno con el cuerpo.
Cuando abrió los ojos, estaba respirando y su corazón latía, y recordaba su nombre, Rune. Recordaba que jamás debes decirle su nombre a un draugar o morirá del todo porque no tiene nada más que le ate a este mundo. Recordaba que la huldra se llamaba Signe y que se habían amado desde que eran niños.
Celoso de su amor, el espíritu de las sombras había intentado seducir a Signe, pero ella se había negado. En venganza, el espíritu mató a Rune. Pero Signe, que conocía magia antigua, consiguió convertirlo en draugar y llevar el cuerpo de su amado consigo hasta conseguir las bendiciones de todos los seres sagrados del bosque para devolverle la vida.
Reunidos por fin, Rune y Signe vivieron felices para el resto de sus días.
Y ésa es la historia que demuestra que las huldras pueden ser seres bondadosos.
-¿Qué te ha parecido?
-... una historia magníficamente contada- tragué saliva, pálida.
La niña me sonrió.
Tuve que darle todas las cosas de valor que llevaba para poder irme con vida, y caminar descalza el resto del camino.
*
martes, 13 de septiembre de 2011
Cosas que.
(Directa al grano.)
... tenemos que escapar, porque...
Tenemos una chispa que prende un fuego inmenso. Y lo consume todo, siempre hambriento de más y de más.
No se detiene.
No puedo detenerme ahora.
Como cuando empezamos a caminar, sea donde sea, empezamos y aunque solo deseemos volver a casa a abrazarnos, no podemos parar, porque todo lo que hay se ve con una luz diferente, todo tiene un significado especial, aparecen cosas que habían sido invisibles o simplemente demasiado tímidas hasta entonces, los monstruos se quitan las máscaras para sonreírnos, los fantasmas bailan a nuestro alrededor, las estrellas nos llueven... el mundo es nuevo y me traes buena suerte.
Me relajas, me consuela verte, para ti quiero perder esa parte de mí tan vulgar y normal, esa que casi no se cree que existas todavía.
¿Y ahora qué? Ahora estás haciendo la maleta aquí a mi lado mientras que te pongo la estúpida canción "Cosas que joden", y es que, ¿qué quieres? Así me vas a dejar, jodida, tirada, abandonada en la cama golpeando con los puños el hueco vacío a mi lado...
Tienes que creerme, que tenemos que escapar, vamos a donde sea, el solo hecho de viajar ya nos llenará por completo.
Porque tú eres así, y serás así toda tu vida, ¿verdad? No necesitas demasiado para ser feliz, sólo notar el aire pasar y saber en el fondo-fondo que eres completamente libre.
...otro nómada imparable. Nunca había conocido a otro antes (tienes viento detrás de los ojos), es por eso por lo que estoy tan irremediablemente adicta.
(Te chutaría en vena hasta volverme zombie).
.
martes, 26 de julio de 2011
Carta de presentación
Cree que no nació nunca, sino que lleva caminando desde siempre.
Alguna vez oyó que los primeros pasos son los más difíciles, pero no lo recuerda. Su naturaleza le impide aferrarse al pasado, es siempre hacia delante, siempre hacia delante, cambiando todo a su alrededor, borrando de su memoria todo lo ocurrido... destinada a caminar para siempre sin guardar nunca nada para ella.
Alguna vez oyó que los primeros pasos son los más difíciles, pero no lo recuerda. Su naturaleza le impide aferrarse al pasado, es siempre hacia delante, siempre hacia delante, cambiando todo a su alrededor, borrando de su memoria todo lo ocurrido... destinada a caminar para siempre sin guardar nunca nada para ella.
Vivir sin recordar.
Dejar pasar.
A veces pienso que está loca, otras que tiene la clave para ser siempre feliz. (Debería haber un punto medio.)
Al fin y al cabo conviene no olvidarse de que estamos de paso.
Supongo que para todo el mundo llega un momento en el que se vuelve muy consciente de esto, y entonces comienza la angustia, las prisas por vivir y embotellar cada momento para siempre en el formol particular de cada uno.
Dos décadas de vida es poco tiempo, y puede parecer presuntuoso que trate de sacar conclusiones sabias a mi edad y en mi cómoda situación. Además, no soporto a la gente que escribe en estos sitios como si su opinión fuera de grandísima importancia, o fuera a cambiar la vida de otras personas.
Así que quiero dejar claro que este lugar está destinado solamente a ser el sitio donde pongo mis pensamientos en orden, precisamente para alcanzar la tranquilidad que necesito para entender y aceptar ser una nómada imparable, para aprender a disfrutar cada momento, para sacar cosas buenas de absolutamente todo a mi alrededor.
Aquí comienza este viaje.
(La imagen, de mi admirado Yann Arthus-Bertrand. Con la idea de romper el hielo.)

















