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martes, 21 de abril de 2015



miércoles, 19 de noviembre de 2014


Me pides la pena de muerte para el capitán que primero se salvó a sí mismo. 
Pero yo, 
de todas las personas que conoces, 
no puedo hacer eso.

martes, 15 de julio de 2014

Mi orquídea























jueves, 3 de julio de 2014

Soma for da soul



(No sé si te diste cuenta, 
pero en el banco donde te sentaste había 
una ristra de grafitis que ponía
"soul, soul, soul, soul, soul...") 


domingo, 1 de junio de 2014



.

martes, 7 de enero de 2014




miércoles, 1 de enero de 2014


"¿No te hace sentir mejor eso?"
"No, me deprime y me hace sentir una mota de polvo en el frío vacío interestelar."



domingo, 29 de diciembre de 2013


"Don't ever call me Princess again" she said, head still resting on my shoulder.
"Did I do that?" I asked.
"Yes, you did."
"I don't remember."
"Driving back from Tsujido, that night. Don't say it again."

"I won't. I promise I won't. I swear on Boy George and Duran Duran. Never, never, never again."
"That's what Mama always calls me. Princess."
"I won't call you that again."
"Mama, she's always hurting me. She's just got no idea. And yet she loves me. I know she does."
"Yes, she does."

"So what am I supposed to do?"
"The only thing you can. Grow up."
"I don't want to."
"No other way," I said. "Everyone does, like it or not. People get older. That's how they deal with it. They deal with it till the day they die. It's always been this way. Always will be. It's not just you."
She looked up at me, her face streaked with tears. "Don't you believe in comforting people?"

"I was comforting you."
She brushed my arm from her shoulder and took a tissue from her bag. "There's something really abnormal about you, you know," she said.

Dance Dance Dance
Haruki Makimura



jueves, 12 de diciembre de 2013





viernes, 6 de diciembre de 2013


Dona Iceberg - Paula Bonet

sábado, 28 de septiembre de 2013


Soñé con paredes de ladrillo que se rompían para dejar ver titanes que luchaban sobre el mar. Soñé con esa nitidez que hace que me desgarre en lágrimas de ácido. Soñé que necesitaba desesperadamente parar una caída y que el final de un río era el final del mundo.


Me dijisteis que nací sin filtro.

jueves, 12 de septiembre de 2013


Hola, neutralidad, ¿dónde te escondes?

sábado, 20 de julio de 2013

Mini deseos subconscientes



(because I miss you...)

viernes, 12 de julio de 2013







(click, click, porque la última tiene mucho que ver y sentir.)


Se sentó en la parte del final del bus, cosa a la que no estaba acostumbrada. Allí, lejos de las miradas de todos y entre las quemaduras de plástico de los asientos, rayazos en el cristal y un pseudograffiti que ponía "sexo", se dio cuenta de un cosquilleo en el codo bastante incómodo. 
Resultó ser una hormiga.
Se la quitó de un golpe, pero miró para la ventana y allí había otras dos, y detrás de ella había muchas más... Suspiró.

Parecía que la chica hormiga había vuelto.



En el fondo la chica hormiga es bien maja. Es cierto que se siente muy pequeña, pero siempre se fija en los mini detalles (es la que le enseñó lo fantástico que es el simple hecho de respirar). Al llegar no podía dejar de sonreír ante la extraña neblina del cielo.


miércoles, 5 de junio de 2013

"Marceline traerá la luz"



Y como tantas otras, no es mala, es pasional, ¿no?

domingo, 5 de mayo de 2013

Sobreexpuesta (20/02/2013)



Eran gente que pensaba que se iban a romper todo el tiempo. A veces sufrían de ataques de ansiedad hasta bien entrada la madrugada, amenazaban con arrancarse los ojos a la más mínima provocación, se remangaban con la angustia que les provocaban las ideas más ligeras. Siempre al borde. Qué difícil vivir así. Y a pesar de todo ello, solían tener vidas largas. Morían de miedo, cómo no, así llevaban siendo siglos y así sería por siempre. Nacer, crecer, reproducirse y morir, aullando. Eran gente con ojos apagados y caras chupadas por todas las sustancias a las que se lanzaban sin pensarlo, sin ni si quiera disfrutarlo. Heroína, miedo a no ser la heroína. Angustia en estado puro. Un sistema nervioso hecho solo de mechas de dinamita. Para alguien que lo veía desde fuera, todo era caótico, las vidas de esta gente pasaban de largo erráticas. Pero quienes conseguían hablar del tema sin suicidarse aseguraban que todas sus vidas realmente sí tenían un dirección, un sentido común. ¿Sentido común? En mi opinión, fueron la primera prueba que demostró abiertamente que estamos enfermos, que no podemos soportar el estímulo, que es demasiado fuerte e incesante, demasiado potente... fueron los primeros en entender que no tenemos a dónde huir y que siempre estaríamos sobreexpuestos. Desaparecieron los primeros, y ahora ya solo quedamos los que no sentimos nada.


lunes, 29 de abril de 2013




lunes, 22 de abril de 2013



sábado, 30 de marzo de 2013

No quiero tu Carpe Diem



Quiero tenerlo todo-siempre-claro, yo no funciono con incertidumbres.

Podría ser esa perfecta chica con esa insuperable sonrisa siempre en la cara, pero ¡cómo odio que me digan cómo debo ser y qué debo hacer!
A veces no quiero ser feliz, ¿me entiendes? No quiero ser la impecable espontánea, flexible, laid-back, espíritu libre, simplemente porque me dijeron hace años que son esas chicas las que consiguen vivir de verdad.

Porque a veces no soy así y punto. Soy aquella que de pequeña aprendió a temer la inseguridad. Y sí, soy esa hipócrita que llama destino a las casualidades que le hacen feliz, pero es absoluta y rotundamente intolerante a sentirse perdida.

Es que no sé cómo llevarlo. Y ahora, cuando pienso en esto, no sé cómo llevarlo.
Quizás en un futuro soleado sea capaz de sentirme positiva y ver todas las incertidumbres como oportunidades, y créeme que quiero... pero hoy simplemente no acepto vuestros "Carpe diem".

No sé a quién diantres se le ocurrió enseñarme que si quería algo con suficiente intensidad, si me esforzaba todo lo que era capaz, conseguiría cualquier cosa que quisiera para mí. Ahora entiendo que pensar así es un error. 
Pero me conoces bien. ¿Realmente esperas que acepte esto sin luchar primero? ¿Qué me rinda con un cutre carpe diem?

Aquí me tienes, con los brazos en jara, sonriendo, y furiosa.
La inflexible S. 
Nómada imparable no sabría cómo mirarme a la cara. 
Me he alejado tanto de ella desde que empecé a escribir los primero trazos de este lugar en un campo de fútbol vacío, un calor que no perdonaba nada, e insectos saltando sobre mi cuaderno, mis manos, mis ojos...
Nómada imparable me miraría con algo de tristeza, y seguiría hacia delante, olvidando casi en seguida.

Me hace falta volver a ella. Y alejarme del trastornado de Diógenes. Prometo intentarlo, pero sabes que valoro demasiado lo que tengo, tanto lo bueno como lo malo.
Esto no es una sorpresa para ti.



... No quiero más sorpresas...
Me agotan.
Me adjudico el honor de escribir mi propia vida.
Yo decido. Yo mando.
Está decidido.


 

camina, camina...

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... y camina

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desde los cielos, hasta..

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the end of St.Petesburg

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