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domingo, 14 de diciembre de 2014
jueves, 18 de septiembre de 2014
miércoles, 1 de enero de 2014
miércoles, 14 de agosto de 2013
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domingo, 11 de agosto de 2013
miércoles, 17 de abril de 2013
"... y pondré sobre vosotros nervios, y os cubriré de carne,
y extenderé sobra vosotros piel, y os infundiré espíritu,
y viviréis...
Ezequiel, 37:6
Desde que el mismo Señor mostró su material a Ezequiel en el valle de los huesos secos, nadie había mostrado tanta gracia y pericia en la reconstrucción de animales a partir de esqueletos desarticulados. Charles R. Knight, el artista más celebrado en el arte de la reanimación de fósiles, pintó todas las figuras canónicas de dinosaurios que, hasta nuestros días, encienden nuestro miedo y nuestra imaginación. En febrero de 1942 Knight dibujó una serie cronológica de panoramas que ilustraban la historia de la vida, desde la aparición de los animales pluricelulares hasta el triunfo del Homo sapiens, para el National Geographic.
Basó las primeras pinturas de su serie en los animales de Burgess Shale."
[La vida maravillosa - Stephen J. Gould]
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viernes, 4 de enero de 2013
Bienvenidos
Bienvenidos al nuevo comienzo.
Y... sueno bastante cínica, casi como alguien que ha empezado una secta. Pero realmente necesito escribir esta entrada, voy a hacerlo como me salga. Si me siento como una sectaria cínica, que así sea.
Nunca en mi vida había pensado esto antes, pero creo que me alegro en serio de que el año haya terminado.
Pensaréis que soy una hipócrita, siempre hablando de lo bien que me van las cosas, de la imparable mejoría que es mi vida, una y otra vez, y ahora ¿esto?
No quiero que se me malinterprete. Este año que ha pasado me ha traído tantas, tantas cosas increíbles y que me han hecho tan feliz... Realmente he aprendido mucho, y lo he pasado en grande, viajando, conociendo tantas cosas nuevas, lugares, personas, situaciones... y volviendo a lugares, personas y situaciones conocidas. Y conozco la importancia de ser agradecida por todo ello. Lo soy. Lo afirmo con todas mis fuerzas.
Pero ha sido un año... solo puedo describirlo como intenso. A veces, demasiado.
He sentido cosas muy fuertes, buenas y malas, a lo largo de casi todos los meses, y ha resultado extremadamente agotador.
A parte de algunos de los momentos más felices de mi vida, ha habido momentos que fueron difíciles. Peleas muy íntimas, gritos a pleno pulmón en la calle con cientos de personas, lágrimas silenciosas de gente cercana a mí, decepciones profundas y corazones rotos de muchas maneras diferentes.
Y para terminarlo, por supuesto, vienen las Navidades, que de alguna extraña manera que no puedo controlar, siempre me hacen pensar en la muerte de la manera más fría e impasible posible, y de cómo puede ser que sea capaz de vivir de forma tan ignorante, tan superficial, tan inútil...
Este año me ha puesto a prueba sin parar... he tenido que mirarme a mí misma tantas veces y tan de cerca, y verme de verdad, sin eufemismos que valgan... ha sido duro.
Queda claro que la única que puede hacerme daño soy yo... con mis pensamientos incesantes, que se enroscan y se enredan y nunca paran. Y la culpa de haber sufrido la tengo yo. Yo soy la única responsable de mis propios sentimientos.
Y parte de mi naturaleza hasta ahora no es sólo magnificar las cosas o saltar inconscientemente de un extremo a otro de las situaciones. También se puede ver en mí el síndrome de Diógenes, y esa es una gran carga...
No quiero quedarme atascada... me da miedo seguir haciendo daño a los demás y a mí misma hasta el día que me muera. Por eso necesito que me den la bienvenida a este nuevo comienzo.
Necesito dejar todas esas cosas atrás, empezar de cero.
... No sé si soy capaz (tiemblo).
Dios, ¡necesito saber perdonarme!
... No sé si soy capaz (tiemblo).
*
*
*
Pero otra cosa que he sacado en limpio este año es que, por muy sola que me haya sentido en ocasiones a lo largo de mi ridículamente corta vida, realmente sí tengo a gente a mi alrededor que hace lo posible por sacarme de mis malos momentos, y por eso también estoy eterna y completamente agradecida.
Me hacen ver que aunque no quiera, porque hay veces que no quiero, la vida me da oportunidades constantemente. Me hacen recordar esa otra parte de mi naturaleza, la que sabe tomar esas oportunidades, la que tiene un poco de estrella. Al final todo sale bien... ¿no?
Esta vez quiero tirar de mí misma hacia delante.
El nuevo comienzo solo lleva tres días, pero por ahora se está portando bastante bien conmigo. Así que eso, de día en día. Despacio, sin prisa. Centrándome en las cosas buenas. Perdonándome y olvidando las malas.
Paciencia, Sara, paciencia.
Creo que los seres humanos somos una materia prima excelente, y que podemos convertirnos en lo que queramos. Las posibilidades dentro de nuestra mente son infinitas.
Si lo intento lo suficiente, puedo convertirme en alguien valiente, en alguien decidida, compasiva, atenta, despierta. En alguien feliz, sin sombras estúpidas que me hacen sufrir innecesariamente.
Gracias a todos por estar ahí. Hacéis que crea que sí que valgo la pena, aunque sea un poco.
Y este año pasado, necesitaba sentir eso más que cualquier otro.
Comienza una nueva era, ¿no?
Sed felices :)
Te echo de menos. Pero todo va bien.
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lunes, 17 de septiembre de 2012
martes, 26 de julio de 2011
Carta de presentación
Cree que no nació nunca, sino que lleva caminando desde siempre.
Alguna vez oyó que los primeros pasos son los más difíciles, pero no lo recuerda. Su naturaleza le impide aferrarse al pasado, es siempre hacia delante, siempre hacia delante, cambiando todo a su alrededor, borrando de su memoria todo lo ocurrido... destinada a caminar para siempre sin guardar nunca nada para ella.
Alguna vez oyó que los primeros pasos son los más difíciles, pero no lo recuerda. Su naturaleza le impide aferrarse al pasado, es siempre hacia delante, siempre hacia delante, cambiando todo a su alrededor, borrando de su memoria todo lo ocurrido... destinada a caminar para siempre sin guardar nunca nada para ella.
Vivir sin recordar.
Dejar pasar.
A veces pienso que está loca, otras que tiene la clave para ser siempre feliz. (Debería haber un punto medio.)
Al fin y al cabo conviene no olvidarse de que estamos de paso.
Supongo que para todo el mundo llega un momento en el que se vuelve muy consciente de esto, y entonces comienza la angustia, las prisas por vivir y embotellar cada momento para siempre en el formol particular de cada uno.
Dos décadas de vida es poco tiempo, y puede parecer presuntuoso que trate de sacar conclusiones sabias a mi edad y en mi cómoda situación. Además, no soporto a la gente que escribe en estos sitios como si su opinión fuera de grandísima importancia, o fuera a cambiar la vida de otras personas.
Así que quiero dejar claro que este lugar está destinado solamente a ser el sitio donde pongo mis pensamientos en orden, precisamente para alcanzar la tranquilidad que necesito para entender y aceptar ser una nómada imparable, para aprender a disfrutar cada momento, para sacar cosas buenas de absolutamente todo a mi alrededor.
Aquí comienza este viaje.
(La imagen, de mi admirado Yann Arthus-Bertrand. Con la idea de romper el hielo.)








